Cell, por Stephen King


ADVERTENCIA:
El siguiente texto contiene spoilers. De hecho, se expone el final del libro. 
Lea a su propio riesgo.


Acabo de terminar de leer CELLpor Stephen King, y no sé si reír o llorar.
Respeto mucho al señor King; a pesar de su cara de hámster extravagante, su capacidad creativa es admirable y en cierto modo identifico mi escritura con la de él.
Pero Cell... esto fue demasiado para mí.
Más de cuatrocientas páginas, interesantes sí, muy interesantes y entretenidas. Durante esas cuatrocientas páginas, nuestro personaje principal – Clay – no hace más que lloriquear por su hijo, expresar su imperiosa necesidad de buscarlo, y el intenso temor a que al niño le haya ocurrido algo.
Luego de infinitas peripecias con zombies telépatas, a Clay le llega finalmente la posibilidad de encontrar a su hijo.
Lo busca, lo encuentra; y tal y como sospechaba, se ha transformado en uno de ellos… en uno de “Los chiflados telefónicos” - ya no tan chiflados -. Johnny, su hijo, se ha transformado – según las mismas palabras del autor -  en una especie de niño-perro que no hace más que esconderse, hacer pipí y dejarse querer. Pero aquél no es el problema.
De pronto, Clay recuerda lo que uno de sus antaño compañeros de aventuras le había mencionado y, sacando un teléfono celular marca el  número 911. Piensa entregárselo a su hijo con la vaga esperanza de que aquél sea la especie de antídoto para la locura.
Es en este instante, luego de cuatrocientas páginas, que todos esperamos. El lector, yo, prácticamente todos estamos seguros de que funcionará, de que Johnny recuperará su humanidad, abrazará a su padre y juntos se irán en busca de los compañeros que dejaron ir previamente.
Entonces Clay marca el botón de “llamada”, lo acerca al oído de su aletargado hijo y…

¡Gracias por leer nuestro libro! 
¡No se pierda la próxima función de Stephen King!
¡A continuación le regalamos la primera parte de su próximo libro! *musiquita optimista*

Se lo aceptaría a Poe. No soy precisamente su fan pero, sus cuentos son cortos, intrigantes y que se yo qué más cosas.
¡¿Pero eso?! Cuatrocientas páginas para este momento y… NADA ¡Nos dejan sumidos en la incertidumbre para siempre! Porqué por más que le haya gustado el libro, no habrá una segunda parte señor, oh nonono. La duda es perpetua. Así termina el libro y punto, caput, fin, the endc'est fini, se terminó.
En mi más humilde opinión, una – yo – se queda con la sensación de que el señor Stephen King quería irse a dormir pronto y acabar con el libro de una buena vez; siendo así como llegamos a este fin.

El libro es bueno, entretenido; pero nada que transforme el rostro del lector en una expresión de genuina sorpresa/horror/fascinación/cualquieremociónintensa.
Y el final… sencillamente decepcionante.

3 comentarios:

  1. Me gustó mucho! Sigue haciendo críticas literarias, te quedan geniales.

    ResponderEliminar
  2. Acabo de terminar el libro que leí en tiempo récord en mi Kindle. Pensé que al leerlo en un Kindle el libro había bajado mal, y faltaba algún capítulo. Por eso llegué a tu comentario buscando alguna explicación. Y me siento decepcionado, pienso lo mismo que vos, se cansó de escribir este libró y lo dejó sin final.

    ResponderEliminar
  3. Acabo de terminar el libro que leí en tiempo récord en mi Kindle. Pensé que al leerlo en un Kindle el libro había bajado mal, y faltaba algún capítulo. Por eso llegué a tu comentario buscando alguna explicación. Y me siento decepcionado, pienso lo mismo que vos, se cansó de escribir este libró y lo dejó sin final.

    ResponderEliminar